Agentes de cambio

Si bien, como se ha dicho anteriormente, la labor del personal médico, paramédico y de apoyo psicológico es de gran importancia, el proceso terapéutico de Ibicuy se sustenta de manera fundamental en la ayuda recíproca y la solidaridad entre los propios residentes.
En la colaboración mutua de todos ellos, debidamente coordinada y orientada.

En los sucesivos resultados individuales,
pero en base al trabajo de conjunto entre iguales. Cada chico es el principal gestor y responsable de su propio cambio,aunque quizás en un principio él mismo no se dé cuenta.
Además, y esto también es decisivo, cada uno de ellos cumple la función de apoyo para el compañero que tiene a su lado.

Solos y en grupo, los jóvenes de Ibicuy son los principales agentes de sus transformaciones.
Cada residente participa gradual y activamente en la dinámica de rehabilitación de sus compañeros manteniendo una relación interactiva constante, con la cual llega a comprometerse de manera profunda.
La presión de los "pares" enseña e impone nuevas formas de comportamiento.
Quiero lo mejor para mí y también para vos, que sos como yo".
"Me cuido, me ayudo a progresar cada vez más y también te cuido y te ayudo a que salgas adelante".
Se trata de un sutil mecanismo en el que los residentes más antiguos, y por lo tanto más cercanos a su recuperación o ya recuperados, cumplen un papel de orientación, trasladando su experiencia a los nuevos, y ejercitando las relaciones solidarias de una verdadera comunidad que persigue el bien común.
El respeto que los más nuevos llegan a sentir por los residentes más avanzados se arraiga en el valor del ejemplo coherente:
también ellos han pasado por lo peor y, pese a la enorme dificultad y a las dudas en los momentos de crisis, han logrado dejarlo atrás y sentirse mucho mejor consigo mismos.Poco a poco, en este tipo de organización, todos acrecientan su sentido de la responsabilidad.